Entre en calor y queme con sentido

¡Brrr, que frío! Cuando las temperaturas bajan en el exterior, las chimeneas y estufas de leña pueden quitar el frío en el interior.  El olor particular del humo de leña puede oler muy bien, pero puede impactar la calidad del aire en el interior de su casa y afectar su salud. El humo es una mezcla de partículas pequeñas y gases producidos cuando la madera se quema—las partículas pequeñas pueden introducirse en sus ojos y pulmones, donde pueden empeorar algunas condiciones médicas como enfermedades pulmonares, bronquitis y asma.

Burn wisely infographic in Spanish
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Use las mejores prácticas de quemado de la EPA en su hogar para minimizar el humo de leña, mantenerse caliente y protejer su salud:

  • Antes de quemar, asegúrese que su chimenea está limpia. Una chimenea limpia permite un buen tiro (transporte de gases fuera de la vivienda), y reduce el riesgo de un incendio. Busque que su chimenea sea inspeccionada por un experto al menos una vez al año y limpie las cenizas regularmente de su chimenea o de su cocina de leña para aumentar su eficiencia.
  • Queme sólo madera madura. La madera madura es más oscura, tiene grietas en los extremos, y suena hueco si se golpea contra otro pedazo de madera.
  • Use papel periódico y astillas secas para empezar el fuego. Nunca use gasolina, kerosene, líquido para encender carbón, o gas propano.
  • Construya fuegos calientes, los cuales son más seguros y eficientes que los fuegos que arden sin llama y sólo producen humo.
  • Nunca queme basura o cartón, madera pintada o con barniz, madera contrachapada, tableros de partículas, o madera con pegamento. Quemar estos materiales puede generar químicos dañinos en el interior de su hogar.

Si Ud. quema madera en su hogar—aún si es poco frecuente—instale un detector de humo y de monóxido de carbono para mantener seguros a Ud. y a su familia. Si Ud. ya tiene un detector, revise las baterías para asegurarse de que estén funcionando apropiadamente.

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